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Duelo gestacional, perinatal y neonatal: un duelo que también existe
Un dolor profundo que viven miles de mujeres y del que poco se habla. ¿Quién nos dijo que el amor se mide en semanas?
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En los 16 segundos que tardas en leer esta frase, una familia en el mundo atravesará la experiencia de una muerte fetal (UNICEF, 2020). Sí. En 16 segundos tu corazón puede latir entre 16 y 24 veces, un atleta puede correr 160 metros a toda velocidad, pueden caer más de mil gotas de lluvia en una tormenta intensa, puedes decir "te amo" 16 veces. Y también una familia recibe una noticia devastadora: su bebé ha muerto antes de nacer.
Y como no nació, nadie lo vio, nadie lo llamó por su nombre, nadie lo pudo cargar en sus brazos. Para muchos no existió. Porque era muy pequeño, porque solo eran "unas pocas semanas".
¿Quién nos dijo que el amor se mide en semanas?
¿Cómo se despiden los padres de un hijo que no conocieron?
¿Cómo puedes amar a alguien que nunca viste y que nunca vas a ver?
¿Cómo puede doler tanto algo que tuvo vida tan poco tiempo?
El duelo gestacional, perinatal y neonatal es un dolor profundo que vivimos miles de mujeres en el mundo y del que poco se habla. Pareciera que hablar de muerte y de sangre nos sigue aterrando. He escuchado a mujeres que sienten vergüenza, culpa, miedo y desolación después de perder a su bebé. Es un tema tabú en nuestra sociedad, y hay pocos espacios donde se aborde la pérdida de manera integral: desde lo fisiológico y lo emocional.
Pero comprender es aliviar. Hablar evita que el dolor se estanque en un pozo profundo.
Perder a dos bebés partió mi vida en dos. Soy una Valeria antes y otra después de 2025, el año en que tuve que despedirme dos veces de una ilusión. Un sueño. Un plan de vida. Una familia. He intentado comprender y trazar un mapa de sanación para honrar la vida de esas dos personas que vivieron en mí durante poco tiempo, pero que me dieron el privilegio de ser mamá por un corto instante.
La pérdida de un embarazo hace parte del ciclo psicoemocional y sexual de la mujer, como cualquier otro de los procesos relacionados con la identidad femenina. Es necesario normalizarla y abordarla sin sesgos.
Si el dolor se vuelve muy difícil de sostener, o si te cuesta volver a tu vida cotidiana, buscar acompañamiento profesional puede darte un espacio para atravesarlo con más cuidado. Puedes leer más sobre el acompañamiento en duelo.
Este texto no reemplaza un proceso terapéutico. Si algo de lo que leíste te movió, puedes agendar una sesión o descargar la guía gratuita.